La gastronomía española es un continuo intercambio de culturas entre las regiones que conforman la península ibérica y un rico legado de relación histórica con el resto del mundo.
En el curso de la historia la cocina española ha experimentado varios cambios, existen influencias de los tiempos del Imperio romano, de la gastronomía árabe tan extendida en nuestros originales y ricos postres, más tarde también de América, durante más de cuatrocientos años España mantuvo una relación privilegiada con el nuevo mundo. La riqueza de lo que hoy percibimos como gastronomía mexicana, argentina, chilena, peruana, colombiana, venezolana, ecuatoriana, cubana... fue producto de un intercambio en la que España fue beneficiada. Pueblos que atesoraban joyas gastronómicas como el cacao, la patata, el café... introducidos por España en el resto del continente europeo.
La antigua cocina española es a la vez sencilla y rústica. Su base son las cebollas, el ajo, el pimiento, hierbas y relativamente pocas especias, empleando a menudo el azafrán. Los platos nacionales más conocidos son los pucheros, lo que ya denota su origen campesino.
Debido a lo prolongado de la separación entre la modesta comida y la cena, los españoles sienten apetito y costumbre tomarse por la tarde pequeñas consumiciones llamadas tapas a base de aceitunas del país, lonjas finas de jamón, langostinos rebozados, etc...Se acompañan las tapas con un sencillo vaso de cerveza o vino tinto.
En muy pocos años se ha empezado a hablar en todo el mundo de la gastronomía española, situándose por encima de la francesa, entre algunos círculos de expertos que ven en nuestra cocina, creativa, diversa y con capacidad de innovar, frente a un cierto estancamiento de nuestros prestigiosos vecinos.
En España cabe hablar de diferentes escuelas de gastronomía tanto por regiones como por los maestros que las lideran. Desde un Arzak que nos introducía hace décadas la nueva cocina hasta Ferrán Adriá. También hay que referirse a las regiones españolas: gastronomía vasca, catalana, de Castilla la Mancha, de Navarra, aragonesa, andaluza, asturiana, extremeña, murciana, valenciana, canaria, gallega, de Madrid, Barcelona... Una diversidad de productos de culturas, climas, historia, cultivos diferentes que evoluciona de forma innovadora y creativa.